The Story
Parate al borde de la costa volcanica de El Hierro en plena noche. El Atlantico bate sobre la roca negra en oleaje largo y ritmico - cada ola llega con su propio peso, rompe en blanco contra los tubos basalticos y se retira hacia el oceano profundo.
Un viento alisio suave barre la costa y trae la sal del mar y el calor diurno que la roca volcanica todavia retiene. El aire huele a agua salada, a roca caliente que se enfria lentamente y a musgo costero humedo.
Mas alla del horizonte, el cielo del Atlantico sur esta cubierto de estrellas como ninguna otra parte de Europa. Una gaviota canaria llama una vez en la oscuridad y vuelve a callarse.
No hay coches, no hay voces, no hay luces de ciudad. Solo el oleaje constante, el viento alisio y el silencio estrellado de la isla. Perfecto para los amantes de las Islas Canarias y sus paisajes volcanicos, la diaspora canaria e hispanohablante en Europa que busca conexion con la naturaleza atlantica, y cualquier persona que encuentre el oleaje nocturno profundamente relajante. Ocho horas ininterrumpidas te acompanan hasta el amanecer.
Description
Parate al borde de la costa volcanica de El Hierro en plena noche. El Atlantico bate sobre la roca negra en oleaje largo y ritmico - cada ola llega con su propio peso, rompe en blanco contra los tubos basalticos y se retira hacia el oceano profundo.
Un viento alisio suave barre la costa y trae la sal del mar y el calor diurno que la roca volcanica todavia retiene. El aire huele a agua salada, a roca caliente que se enfria lentamente y a musgo costero humedo.
Mas alla del horizonte, el cielo del Atlantico sur esta cubierto de estrellas como ninguna otra parte de Europa. Una gaviota canaria llama una vez en la oscuridad y vuelve a callarse.
No hay coches, no hay voces, no hay luces de ciudad. Solo el oleaje constante, el viento alisio y el silencio estrellado de la isla. Perfecto para los amantes de las Islas Canarias y sus paisajes volcanicos, la diaspora canaria e hispanohablante en Europa que busca conexion con la naturaleza atlantica, y cualquier persona que encuentre el oleaje nocturno profundamente relajante. Ocho horas ininterrumpidas te acompanan hasta el amanecer.












